LA LECTURA DE LA BIBLIA EN LA IGLESIA DE HOY

 

 

 

LA LECTURA DE LA BIBLIA

EN LA IGLESIA DE HOY

 

El Concilio Vaticano II en su Constitución

DEI VERBUM (Palabra de Dios)

tiene un texto cuyo contenido

creo que no ha sido asimilado

y vivido por los católicos.

Dice así el pasaje en cuestión.

"La Iglesia ha venerado siempre

las Sagradas Escrituras como al cuerpo de Cristo;

pues, señaladamente en la sagrada liturgia,

no deja nunca de tomar y distribuir

a los fieles el pan de vida,

lo mismo de la mesa de la palabra de Dios

que del cuerpo de Cristo” .

Aquí vemos como el Concilio

coloca en el mismo plano la Biblia y la Eucaristía,

algo que nosotros no vivimos en la vida cotidiana.

 Sentimos un gran respeto por el cuerpo de Cristo,

pero cuando se trata de la Biblia,

no le manifestamos la misma devoción.

Muchos fieles no son capaces

de permanecer mucho tiempo

alejados de la Eucaristía,

pero si dejan pasar semanas y hasta meses

sin acercarse a las Sagradas Escrituras.

Y esto no es de ahora.

La evangelización de América Latina

se hizo sin la Biblia,

y por eso hubo que recurrir a elementos secundarios

como el culto a los santos,

las peregrinaciones, las novenas y en general

a la religiosidad popular,

el catecismo que se usaba, el de Astete,

casi no tenía referencias a la Biblia.

Se propagó la fe pero sin una base sólida.

Afortunadamente esta situación

se ha ido superando pero todavía

nos queda camino por recorrer.

Hay que devolverle a la Palabra

el puesto que ella no debió perder nunca.

Si estuviéramos convencidos de que en la Biblia

el Verbo está presente

lo mismo que en la Eucaristía

pero bajo otra modalidad,

seguramente que nuestra devoción

por la lectura de la Palabra de Dios aumentaría.

La Biblia es en realidad

el sacramento de la Palabra de Dios,

del mismo modo que Cristo

es el sacramento del Padre.

A algunos les parecerá extraña

esta afirmación de Palabra de Dios

como sacramento;

pero sí lo es puesto que en el sacramento

se realiza el encuentro entre el hombre y Dios

y en la Sagrada Escritura se da

el encuentro entre el Verbo,

que se expresa a través de una palabra humana

y el hombre que lee o escucha esa Palabra.

La Biblia es sacramento

porque Cristo nos revela y consagrado

produce en nosotros la gracia,

del mismo modo la Biblia

nos hace entrar en la esfera de Dios.

Por eso, la Palabra contenida en la Biblia es eficaz,

porque no es una palabra humana,

sino que en ella nos habla Dios.

La Escritura nos trae

toda una serie de textos para mostrarnos

la eficacia de la palabra de Dios.

En el capítulo primero del Génesis

Dios crea por su palabra: Dijo Dios y así fue.

En Isaías leemos un texto bellísimo:

“Como baja la lluvia y la nieve de lo alto del cielo

y no vuelven allá sin haber fecundado la tierra,

dando la cimiente para sembrar y el pan para comer,

así es la palabra que sale de mi boca,

no volverá a mí vacía sino

que hace lo que yo quiero y cumple su misión.”

(Is 55, 10-11).

Y podríamos citar muchísimos más textos

que hablan del poder de la palabra de Dios.

 No resisto la tentación de citar uno

de la carta a los Hebreos:  

Por eso la Palabra contenida

en la Biblia es eficaz,

porque no es una palabra humana,

sino que en ella nos habla Dios.

-“Pues la palabra de Dios es viva y eficaz

y más cortante que una espada de dos filos;

penetra hasta la separación de alma y espíritu,

articulaciones y médula y discierne sentimientos

y pensamientos del corazón” (4,12)

Leer pues la Biblia es un acto

que tiene implicaciones más profundas

de las que sospechamos;

es una verdadera comunión

mediante la cual el Verbo se une a nosotros

y nos va transformando interiormente,

como lo hace la recepción de la Eucaristía.

Estas breves reflexiones solo quieren

despertar en nosotros un amor más profundo

por la Palabra

y una vivencia más íntima

en nuestra relación con Dios

mediante su verbo consignado en la Escritura.

No leemos la Biblia como se lee un libro cualquiera,

sino con la certeza de que en ella

Dios mismo nos habla.

 

Pbro. Humberto Jiménez Gómez

Doctor Honoris Causa en Teología de la UPB.

Exégeta del Pontificio Instituto Bíblico de Roma.

 

                                                                                                                              

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Una respuesta a LA LECTURA DE LA BIBLIA EN LA IGLESIA DE HOY

  1. JORGE dijo:

    Importante reflexión, pues la Palabra, o sea el verbo, es Jesús, y él nos llevará al Padre.
     
    Gracias y Bendiciones

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